miércoles, 22 de abril de 2015
Cuando la fotografia reemplazo la producción de imágenes,
la pintura además de perder protagonismo para recrear el mundo
replanteó su forma de hacerlo.
Copiar lo "real" deja de ser relevante para un mundo que tiene cada vez mas métodos para hacer genéricos incluso de personas: hologramas, bla bla bla y todos los inventos tecnológicos que se puedan incluir en estas líneas.
El gesto.
Es uno de los elementos mas importantes que a partir de las vanguardias cambia de sentido en la pintura.
Los gestos, son aquella información genética que no se ve pero que está ahí, a la orden de un instante capturable. Y se convierten en las asociaciones menos imaginadas para los recovecos de nuestra memoria, en lo que a una persona se refiere.
Hace un tiempo mi memoria viene jugando a la par con mis recuerdos oníricos.
Vieron cuando una no puede diferenciar entre un recuerdo, un sueño o un recuerdo soñado?
En estos safaris mentales, los rostros de las personas con las que he pasado largo tiempo de mi vida se construyen por gestos y no meramente por formas,
eso viene después.
He pintado a mi abuela.
Y me he quedado con una sensación muy rara al acabar el cuadro.
Cabe aclarar que tomé como referencia una serie de fotos que le hice, unos meses atrás, pues no la tengo físicamente cerca. Sin embargo no me limité a la copia de su imagen, al contrario, después de hacer un planteo, puse la foto boca abajo, la tape y me enfrente a los pomos de pintura.
Finalmente
NO corresponde a
una imagen actual.
La he pintado como la recuerdo mientras he soñado,
La he pintado como la veía en mi infancia.
Nota: para ver la pintura entera, visíteme.
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